“María Isabel pregunta sobre Plazas Vega; ¡yo le respondo!” Andres Candela

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Al final de su columna dominical del 12 de julio, la abogada y periodista María Isabel Rueda preguntó: “Entre tanto… Más de tres años lleva el coronel Plazas Vega esperando fallo de casación de la Corte, y nada”.

Para el coronel Plazas Vega y su familia cada miércoles –día en el cual se hacen públicos los fallos de casación– se convirtieron en un verdadero suplicio, a pesar que desde el 3 de diciembre de 2014 la Corte Suprema propuso absolución del coronel Plazas, como lo publicó El Tiempo: “La ponencia plantearía la absolución del coronel y reconoce que efectivamente hubo personas desaparecidas tras los hechos del Palacio de Justicia durante el 6 y 7 de noviembre de 1985. Sin embargo, dice el proyecto, no hay pruebas que relacionen al coronel (r) con las desapariciones y, por lo tanto, plantea acatar los argumentos de la defensa y de la Procuraduría que piden revocar el fallo que lo condenó a 30 años de prisión”.

No obstante, parece ser que hay ciertas fuerzas empeñadas en meterle el palo a la rueda para que el coronel Plazas, de manera muy infame, continúe privado de su libertad. Precisamente, este jueves 16 de julio se cumplieron ocho largos años de esta monstruosidad judicial.

Pero… ¡¿a quién o a quiénes les interesa sostener y engordar como sea la tripa de un proceso viciado de pruebas falsas, suplantación de testigos e –incluso– intentando silenciar de cualquier forma a periodistas como Ricardo Puentes, quien bajo el rigor de una minuciosa investigación ha logrado desmontar todo lo que la exfiscal Ángela María Buitrago fabricó en el caso del coronel Plazas Vega y –cabe preguntarse también– por qué el Colectivo de abogados José Alvear Restrepo instauró un derecho de petición el 21 de septiembre del 2010 al Fiscal General (e) por la destitución de la exfiscal?! No olvidemos tampoco que este Colectivo de Abogados representó a Mariela Contreras, una de las falsas víctimas de la masacre de Mapiripán (Meta), quien después aceptó haber mentido por influencia del Colectivo de Abogados en otro aberrante proceso por el cual también han privado de su justa libertad al general Uscátegui.

El 25 de septiembre del 2010, El Espectador publicó una entrevista con el entonces Fiscal (e) Mendoza, quien aseguró que “algunos de los procesos más representativos que tenía Buitrago al momento de su salida ni siquiera fueron investigados por ella, sino que únicamente –ella– se encargó de llevarlos a juicio”.

Así mismo, doctora María Isabel, usted también había escrito en su columna del 3 de julio de 2011 –sobre el mismo caso– que “… a la fiscal Buitrago hay que protegerla. Aprovecho para insistir en eso. Que le protejan su integridad física con toda la contundencia de los instrumentos del Estado”. Y a renglón seguido agregó: “Pero a la fiscal no podemos protegerle su pésimo trabajo judicial. Ella instrumentó la condena del coronel Plazas con base prácticamente en una única prueba, el testimonio de Édgar Villamizar Espinel, un excabo que ahora aparece asegurando que fue suplantado en una diligencia en la que alguien que decía ser él jura que escuchó a Plazas ordenar en la Escuela de Caballería: ‘Maten a esos h. p.’, en relación con los desaparecidos del Palacio de Justicia”.

Pues bien, el 17 de junio del año en curso, el periodista y antropólogo Ricardo Puentes publicó en ‘Periodismo sin Fronteras’ el cómo y por qué se dio a la tarea de encontrar al testigo “estrella” de la exfiscal Buitrago y, de igual forma, formuló la pregunta más simple de todas: “¡¿Por qué la Fiscalía nunca llevó a su testigo “estelar” a lo largo del proceso del coronel Plazas para que le respondiera a la defensa todas sus inconsistencias?! ¡¿Por qué?!

Es verdaderamente indignante que la justicia en Colombia tenga el descaro de condenar a una persona como el coronel Plazas con los irrisorios montajes de la exfiscal Buitrago y que, además, la misma justicia se preste para ayudarle en la persecución personal que ella entabló contra el periodista Ricardo Puentes, quien –vale decirlo, con muchas pruebas muy contundentes– sí hizo el trabajo que a ella le quedó grande, pero que sí supo manipular vilmente a su antojo para hacer ver al coronel Plazas como un vulgar criminal y, luego, tener en el exilio forzado al señor Puentes.

P.S.: Muy destacable también la defensa que asumió la representante a la Cámara María Fernanda Cabal amparando a Ricardo Puentes en plena plenaria cuando muchos en el propio Centro Democrático ya lo habían señalado con un beso y la cancelación de sus contratos, porque, según ellos, “Ricardo Puentes no entendía nada de la alta política”. “Alta política” de favores y espaldarazos que literalmente tienen al país hecho…


Andrés Candela